Para llevar una vida saludable y adquirir buenos hábitos, hace falta arte y salero para no perder la ilusión y el ritmo. Por suerte, gracias a "Salud con Arte", está a tu alcance adoptar las buenas costumbres. De la mano de alguien como tú, con conocimientos de Medicina y mucha motivación para transmitir lo que te hace falta para conocer tu cuerpo, controlar tu peso, comer bien y sentirte mejor.

Espero que te guste.

11 de octubre de 2013

Rico, fácil y sano

Ha empezado el curso, ahora escribiré más periódicamente, así que podrás leerme unas dos o tres veces semanalmente. Además, ahora que me he sumido de nuevo en la rutina y he dejado de comer en la playa, salir a cenar cualquier cosa y tomar heladitos, por fin puedo enseñarte recetas hipocalóricas para que comas bien y adelgaces (si lo necesitas y quieres) de forma responsable.

Ya es momento de empezar a publicar recetas fáciles para una dieta saludable, así que, ¡vamos a ello!


POLLO CON BRÓCOLI Y PIMIENTO MORRÓN ASADO CON PEDRO XIMÉNEZ 


Fácil, facilísimo. Requiere unos 10 minutos.

Salir de clase a las 14:30 y llegar a casa a las 15:00, cansada y con un hambre atroz es todo un reto para ponerse a cocinar algo saludable y que no sepa a rayos. Aunque el brócoli le asusta a mucha gente, a mi me encanta, me parece una verdura muy versátil y agradecida de cocinar. Mantiene su sabor lo hiervas o lo pongas a la plancha, y además tiene muchísimas propiedades que puedes leer aquí mismo.

Si eres de los afortunados a los que el brócoli les gusta, bienvenido al club, y si nunca lo has probado, te invito a que lo hagas, porque puedes llevarte una grata sorpresa que te beneficiará para siempre.


Para una ración:

  • 200g de pechuga de pollo (equivale a un filete gordito). Yo compro una bandeja de pechuga de pollo en el súper, le quito la grasa que tenga en casa y la divido en tres partes, éstas a su vez, las empaqueto individualmente y las congelo. Sólo tienes que sacar varias horas antes del congelador el paquete que vayas a gastar (uno por ración).
  • 250-300g de brócoli (equivale a las dos manos llenas de tronquitos, más o menos). Yo uso medio y reservo lo demás para otro día, lo lavo debajo del grifo si lo voy a poner a la plancha o lo meto en la olla directamente si lo voy a hervir o a cocinar al vapor.
  • Una lata de pimientos morrones asados (no en aceite). Normalmente viene uno por lata. También puedes asarlos tú mismo/a.
  • Un chorreón de reducción de vinagre de Pedro Ximénez (el mío es marca Mercadona).
  • El jugo de una lima.
  • Sal.
  • Una plancha tipo Princess o cualquier cosa que se le parezca, antiadherente.

Cuando entres en la cocina, lo primero que tienes que hacer es poner el pollo en un cuenco o plato hondo y exprimir sobre él la lima (o la mitad de ella, al gusto) y echarle una pizca de sal, remover bien y dejar reposar unos cinco minutos (los justos para dedicarte al resto de la receta).

Parte el brócoli en tronquitos más pequeños y ponlo directamente sobre la plancha ya caliente, échale una pizca de sal. A continuación coloca el pollo sobre la plancha, también y aplástalo con una paleta de madera para que se dore rápido. Deja que el brócoli se pase bien pero que no se queme, dale la vuelta con cuidado para que se haga homogéneamente. Cuando creas que está listo, corta el filete de pollo para comprobar si está hecho por dentro y si no es así, dale otra vez una vuelta.

Cuando todo esté hecho, vierte la lata de pimientos sobre la plancha y mezcla las verduras. Sirve todo en un plato llano. Finalmente, cubre la superficie de las verduras con la reducción de Pedro Ximénez.

Yo acompaño mis platos con pan de semillas. Lo compro recién hecho y lo divido en porciones que congelo ese mismo día. Cuando llego a casa sólo tengo que sacar la rebanada del congelador y meterla en el horno durante 10 minutos a 100-150ºC. Sale crujiente y sabroso, como recién hecho cada día.

Habrás observado que no he usado aceite. Nunca lo uso, a no ser que sea imprescindible (un sofrito, bechamel...). Engorda mucho y no lo veo necesario para cocinar, aunque te recuerdo de entradas anteriores que es importante incluirlo en una dieta equilibrada porque nos aporta "colesterol bueno". Yo prefiero pensar lo siguiente: el aceite es una grasa, igual que la mantequilla o la margarina, y engordan muchísimo (recuerda, los lípidos engordan 9kcal por gramo), así que procuro no usar ninguno de ellos, sin embargo, de ser necesario incluirlos en una receta, sustituyo SIEMPRE las grasas de origen animal, como la mantequilla, por aceite de oliva virgen extra, y, SIEMPRE consumo 1-2 cucharadas soperas al día, como máximo.


¡Que aproveche!

No hay comentarios:

Publicar un comentario